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Historia

El territorio de Bulgaria ha sido habitada desde tiempos remotos. La evidencia de esto son los numerosos asentamientos y túmulos funerarios. Las tierras de la actual Bulgaria han sido la cuna de algunas de las primeras civilizaciones europeas, prueba de esto es la pieza más antigua de oro trabajado que fue encontrada en una necrópolis del calcolítico cerca de Varna. Somos herederos de valiosos monumentos culturales, desde los tracios, como las tumbas de “Kazanlak”, “Alexandrovska”, “Sveshtarska” y otras; los tesoros de “Panagyurishte”, “Rogozen”, “Valchitran” y otros, los santuarios y templos como el de “Perperikon”, “Starosel”, “Kozi gramadi”, “Begliktash” entre otros.

Las interacciones culturales entre los tracios y la civilización helenística fueron especialmente activas. Durante los siglos VI-II a. C. en Tracia, Mesia y a lo largo de la costa del Mar Negro se fundaron varias ciudades que fueron influenciadas por la cultura griega. A mediados del siglo І d. C. las tierras búlgaras pasan a ser parte del Imperio Romano. De este período se han conservado muchos monumentos arquitectónicos y arqueológicos el Teatro Romano y el Stadio Romano de Plovdiv, restos de ciudades romanas “Ulpiya Eskus”, “Nove”, “Nikopolis ad Istrum”, “Nikopolis ad Nestrum”, “Augusta Trayana”, “Abritus” entre otras.

Después de la división del Imperio Romano, las tierras búlgaras actuales pasaron a ser parte del Imperio Romano de Oriente, llamada más tarde por los historiadores como el Imperio Bisantino. Durante la segunda mitad del siglo VII en la región noreste de la actual Bulgaria se establecieron los protobúlgaros. Junto a los eslavos formaron el Primer Imperio Búlgaro, reconocido por el Imperio Bizantino en el año 681. Al mando del estado queda el líder de los protobúlgaros Kan Asparuh y como capital es nombrada la ciudad “Pliska”.

Durante el gobierno de Kan Krum (803-814) la frontera oeste de Bulgaria es con el Imperio de Carlomagno, al este, las tropas búlgaras llegan hasta los muros de la capital del Imperio Bizantino, Constantinopla. En el año 864, durante el gobierno del príncipe Boris I (852-889), los búlgaro aceptan el cristianismo como su religión oficial siendo hoy Bulgaria uno de los más antiguos países cristianos de Europa.

A finales del siglo ІХ los hermanos Cirilo y Metodio crearon y divulgaron el alfabeto cirílico. Las ciudades “Ohrid” y “Veliki Preslav” se convirtieron en centros culturales búlgaros y eslavos. De Bulgaria, el alfabeto cirílico se extendió a otros países eslavos. Y hoy en día países como Rusia, Serbia, Ucrania, Macedonia y Bielorrusia utilizan el alfabeto cirílico, cuyas normas ortográficas fueron creadas por discípulos de Cirilo y Metodio y sus posteriores seguidores en la capital “Preslav”. El reinado del zar Simeon I (893 – 927) es conocido como “El siglo dorado de la cultura búlgara”, las fronteras del país durante este período llegaron hаsta el Mar Negro, el Mar Egeo y el Mar Adriático.

En el año 1018, después de muchas guerras, Bulgaria es dominada por el Imperio Bizantino. En 1185 el levantamiento liderado por los hermanos boyardos Asen y Pedro, expulsaron al Imperio Bizantino. Se funda entonces el Segundo Imperio Búlgaro pasando a ser su capital “Tarnovo”.

El poderío anterior de Bulgaria fue restituido durante el gobierno del hermano menor de Pedro y Asen, Kolyan (1197-1207), mientras que durante el reinado del zar Ivan Asen II (1218-1241), el Segundo Imperio Búlgaro alcanzó su cenit, la hegemonía política al sudeste de Europa, amplió sus fronteras hasta el Mar Negro, el Mar Egeo y el Mar Adriático, además de desarrollar la economía y la cultura. Entre los monumentos más importantes conservados de este período están los frescos de la Iglesia de Boyana, las iglesias de Tarnovo, el Monasterio de Zemen, la iglesia rupestre Ivanovo, las miniaturas del tetraevangelio de zar Iván Alejandro y de la traducción al búlgaro de las crónicas de Manasés.

A finales del siglo XIV el país fue conquistado por el Imperio Otomano. Durante los primeros años de la dominación otomana hubieron pocos intentos para obtener la Liberación de Bulgaria. Más tarde, el movimiento hajduk crea condiciones para el surgimiento de un movimiento nacional organizado.

A inicios del siglo XVIII comienza el Renacimiento Búlgaro. Se consolida la iglesia búlgara, la educación y la cultura. El comienzo de la organización de un Movimiento de Liberación Nacional del imperio Otomano está relacionado con las obras de Georgi Rakovski (1821-1867). Figuras importantes del movimiento de liberación nacional fueron Vasil Levski (1837-1873), Lyuben Karavelov (1834-1879), Hristo Botev (1848-1876) y otros.

En el año 1876 estalla la Insurrección de Abril, el mayor y más organizado intento por la liberación del Imperio Otomano. El levantamiento fue sofocado con gran brutalidad, pero dejó planteada la cuestión de la nación búlgara en el centro de la política internacional.

En 1878, tras la guerra ruso-turca, el estado búlgaro fue restablecido. El congreso de Berlín (1878), divide en tres partes al territorio de Bulgaria, el Principado de Bulgaria encabezada por el príncipe, Rumelia Oriental con un gobernador cristiano nombrado por el sultán y Tracia y Macedonia, que se mantuvieron bajo el Imperio Otomano. Como príncipe del Principado de Bulgaria fue elegido Alexander Battenberg.

En 1879 fue aprobada la primera Constitución de Bulgaria, una de los más democráticas de su tiempo. En 1885, el Principado de Bulgaria y Rumelia Oriental se unificaron. En 1908, el príncipe Fernando Maximiliano Carlos Leopoldo de Sajonia-Coburgo-Gotha proclamó la independencia de Turquía, siendo también proclamado rey del Tercer Reinado de Bulgaria.

En 1912 Bulgaria lidera victoriosamente la Guerra de los Balcanes contra Turquía, junto a Serbia y Grecia, donde se lucha por la libertad de Adrianópolis y Macedonia. Las contradicciones entre los antiguos aliados llevaron a la Segunda Guerra de los Balcanes (1913), en la que Bulgaria fue derrotada. Como resultado de esta derrota se recorta aún más el territorio habitado por los búlgaros. La intervención de Bulgaria en la Primera Guerra Mundial, en el lado de las potencias centrales terminó con una catástrofe nacional. El Tratado de Paz de Neuilly de 1919 impuso severas disposiciones sobre Bulgaria, perdiendo una gran parte de sus territorios. En los inicios de los años 40 Bulgaria encabezó una política en interés de Alemania y las potencias del Eje. En 1941 Bulgaria declara la guerra a EE.UU. y al Reino Unido, pero el ejército búlgaro no estuvo involucrado en la lucha en el frente oriental. El zar Boris III apoyó la presión pública y evitó la deportación de cerca de 50.000 judios búlgaros. De todos los países con población Hebrea tan solo Dinamarca y Bulgaria lograron preservar al pueblo hebreo de las cámaras de gas Nazis. En el Otoño de 1944, Bulgaria se unió a los aliados y participó activamente en la expulsión de las tropas alemanas desde el sur y el centro de Europa.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Bulgaria cayó bajo la influencia política y económica de la URSS. En 1946, el país fue proclamado República. El Partido Comunista Búlgaro llegó al poder. Los partidos políticos fuera del Frente de la Patria fueron prohibidos, la economía y los bancos fueron nacionalizados, la tierra cultivable fue organizada en cooperativas.

A finales de 1989, comenzaron los cambios por una democracia en Bulgaria. Se llevaron a cabo elecciones multipartidistas. Se adoptó una nueva constitución. Bulgaria tomó el camino del desarrollo democrático y la economía de mercado. La política exterior de Bulgaria se orientó hacia la convergencia con las estructuras europeas. Desde 1991 es miembro del Consejo de Europa. En 2004 Bulgaria se convirtió en miembro de la OTAN. En 1995 Bulgaria presentó su solicitud de adhesión a la Unión Europea. En 1999, se realizaron las negociaciones de adhesión. El 25 de abril de 2005 en Luxemburgo se firmó el Tratado de adhesión de Bulgaria a la Unión Europea. Desde el 1 de enero de 2007, después de cumplir los criterios de adhesión, Bulgaria se convirtió en miembro de pleno derecho de la Unión Europea.